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| La foto no es mía, necesito un ilustrador :/ |
Me he visto en la necesidad de desahogarme debido a la cantidad de memes, post y comentarios que se burlan del reciente estereotipo de la mamá luchona, definiéndolas como lloronas, víctimas y pobres seres humanos que se autocompadecen de los problemas propios de la maternidad, generalmente está relacionada con un padre ausente. No es que me moleste, en lo absoluto, de hecho lo considero cierto, descripciones acertadas para un tipo particular de mujeres, sin embargo, para no caer en descalificaciones gratuitas voy a precisar lo que entiendo por mamá luchona, término que es insultante para cualquier mujer que se considere vivaracha, éste último también lo voy a explicar, por supuesto, a modo de reflexión personal basándome en lo que podido observar.
La Luchona:
1.- Una mamá luchona no es necesariamente una madre adolescente, es aquella pasá a caca que vive con sus padres y vive quejándose de lo difícil que es ser madre, cuando cuenta con su propia madre, padre y hasta hermanos que le ayudan a hacer la tarea más sencilla.
2.-Una mamá luchona es la patua que se queja que no hay almuerzo o que no le gusta porque tiene los dedos crespos para cocinar, y no es como las vivarachas que dejan todo listo en la noche para no molestar a nadie.
3.- Una mamá luchona es la pasá pa la punta que publica en face sus quejas porque el crío se levantó temprano y pide desayuno a las 8, hora a la que acostumbra levantarse cuando queda al cuidado de la abuela mientras ella estudia o trabaja, y que llora porque no puede pasar la caña tranquila como lo hacía cuando no tenía hijos.
4.- Una mamá luchona es la típica mina que habla pestes de su ex a cuanto cristiano se le cruza por delante, incluidos sus hijos, especialmente delante de sus hijos, como si las descalificaciones hacia él engrandecieran su noble labor de madre abnegada.
5.- Una mamá luchona es la que se queja de su trabajo y de llegar a la casa a cambiar pañales, bañar a los niños y ayudar en sus tareas, con la intención de recibir palmadas en la espalda por la labor de criar a sus propios hijos, básicamente por cumplir con su responsabilidad.
6.- Una mamá luchona es que la pela a su suegra por facebook, sabiendo que la susodicha en cuestión jamás lo leerá, "que la vieja es metía" , "que no me va a enseñar cómo criar a mis hijos" , "que no sabe quién soy yo" , etc, etc, etc... pero que no tiene ningún escrúpulo para ir a dejarle al cabro chico los viernes o sábados en la noche para salir.
Son solo algunas de las características que tengo en mente y no son caricatura, créame caras de raja hay en todas partes, por otro lado las vivarachas son las mamás solteras o no, con pareja o no, que llevan la maternidad de una manera más digna, en todo sentido.
La Vivaracha:
1.- La vivaracha no se queja por face o delante de sus hijos, se desahoga con el padre de estos o con la mejor amiga, puede pegarse una buena llantea y despotricar contra el mundo y ahí queda, se siente libre para seguir amando a sus retoños como si nada.
2.- La vivaracha, si vive con sus padres o sus suegros, abre una cuenta de ahorro para la vivienda y pone cada peso que tiene para su casita propia, porque valora y conoce los beneficios de aportar a una casa y no tener la obligación de pagar arriendo, luz, agua, gas, internt, etc. Es aguja, porque la luchona se queja hasta de que el internet que no paga anda lento.
3.- La vivaracha es emprendedora por naturaleza, busca esos cursos gratis y encuentra ese talento perdido que sabe que tiene, no bailar hasta abajo precisamente como lo hacen las luchonas, no, ese talento para cortar el pelo, comprar barato y vender caro, hacer las uñas, decorar cajitas de madera, o cantar y tocar guitarra con el alma, eso que puede darle un poco de independencia y por qué no soñar, la libertad absoluta. Pero que por sobre todo la hace feliz, porque se va cagá de la risa a trabajar y sube fotos diciendo "feliz a la pega después de dejar a mis bebés en el jardín".
4.- La vivaracha conmueve con su entrega, con sus renuncias que no grita al viento porque se ven de lejos, deja su carrera profesional para entregarse a sus hijos, a esos hijos que merecen un poco más de cuidado, que luchan con enfermedades graves, la vivaracha los toma de la mano y pelea junto con ellos, esa entrega se ve y no necesita manifiestos, testimonios ni lastima de nadie.
5.- La vivaracha ve con dolor la ausencia del padre de sus hijos, seguramente no lo expresa, lo que le causa dolor no es que esté sola y que se le ponga todo cuesta arriba, sino que es testigo del abandono de esa parte más amada, más querida, ese tesorito que espera y pregunta por su papá, porque sabe que no se puede ser padre y madre, sabe que puede compensar una ausencia pero jamás reemplazarla, sabe que es crucial durante la primera infancia esa parte de la familia. El dolor no es por ella, no hay egoísmo, el dolor es por sus hijos.
6.- La vivaracha trabaja diez horas diarias, ganando el mínimo durante los 90´, algo así como 97 lucas y se va a sacar su cuarto medio en la noche, después de haber estado en el frío por horas clasificando manzanas en un paquin, con la esperanza de que con una licencia de enseñanza media pueda conseguir un trabajo que no la obligue a dejar a sus 5 hijos solos durante los turnos de noche, esta vivaracha enseña a sus hijos a no autocompadecerse de sus vidas "que la ausencia de tu papá no es motivo de fracaso" ... "no justifique la flojera", esta mujer aprovecha al máximo el poco tiempo libre que tiene, cocina en la noche, revisa cuadernos, los domingos no pasa la caña durmiendo hasta las 3, plancha uniformes y deja la casa soplá. Pero por sobre todo jamás se queja, nunca se queja, no se preocupa se ocupa. A esta última vivaracha podrías culparla de falta de tino y no tomar medidas para controlar la natalidad, aunque si lo hubiese hecho yo no estaría escribiendo esto.
Mi profunda admiración a esas madres, que por supuesto estoy lejos de igualar porque se me han dado las cosas fáciles, que pelean codo a codo con sus hijos sin ser víctimas, sin quejas ni lloriqueos, que disfrutan de ellos y aman sus pegas, que andan por la vida sonrientes agradecidas de todo lo que logran, que se saben iguales en derechos y obligaciones, que tienen una capacidad de resiliencia impresionante, que saben que no son el sexo débil, que han tenido renuncias que duelen pero no las achacan, las he reconocido en face, en instagram, también en vivo y en directo. A ellas las he visto florecer, las he visto ser mujeres y madres felices, en consecuencia, mi cariño e insisto mi más profunda admiración, son pulentas!!
He ahí el motivo de mi indignación cada vez que leo a pendejas quejandose de las vidas que tienen, exhiban su vulnerabilidad cuando tengan que postular a un subsidio habitacional y no en redes sociales... porfa, con respeto eso sí.
¡Menos luchonas, más vivarachas!
